“En mi discurso a nadie insulté, a nadie ultrajé”: Ernesto Macías defiende sus palabras

Con un trino en su cuenta de Twitter, el presidente del Senado se refirió al eco que tuvo su discurso, previo al del presidente Iván Duque, que fue celebrado por el uribismo y sus seguidores y tildado hasta de vergonzoso por otros.

El discurso, amparado en la figura de “recibe usted un país, señor presidente” (en referencia a Duque) para exponer una serie de críticas al Gobierno saliente, entre las que se cuentan asuntos sobre corrupción, la rama judicial, gasto público, economía, violencia del crimen organizado, narcotráfico, educación e infraestructura, entre otros, fue ampliamente comentado por su tono poco conciliador.

Además, porque alabó al Senador Álvaro Uribe Vélez, al que le hizo un “reconocimiento por salvar al país de la inviabilidad”.

Ernesto Macías Tovar

@ernestomaciast

En mi discurso a nadie insulté, a nadie ultrajé. Simplemente leí las cifras del Gobierno saliente. Es la realidad del país.

El discurso, desde luego, fue ovacionado entre integrantes y simpatizantes del Centro Democrático; usuarios en redes le agradecieron a Macías por decir la “verdad”, y compañeros de bancada como Paloma Valencia y el mismo Uribe Vélez calificaron sus palabras se necesarias y precisas.

Juan Manuel Santos, al menos de momento, cumplió la promesa de no responder y no interferir sobre hechos puntuales, después de salir de la Casa de Nariño. Sin embargo, el discurso de Macías, con la ausencia del pensamiento unificador y esperanzador de Duque, causó revuelo porque las palabras se dijeron en una posesión presidencial, y él, con su cargo de presidente del Congreso, tenía que hablar como representante de esa corporación y no hacer de ese momento una tribuna personal o una ventana de la ideología más radical de su partido.

En ese sentido, el analista de Noticias Caracol, Pedro Viveros, aseguró que “los mensajes que mandó, son más de él, que del Congreso”. Y agregó:

“Vale la pena también decir que el Centro Democrático utiliza siempre a las personas, con un discurso duro, a este tipo de personas como Ernesto Macías, y le deja el espacio tranquilo y propositivo al Presidente Duque”.

Un claro ejemplo de lo que expuesto por Viveros fue cuando se conoció la noticia de la posible renuncia al Senado del expresidente Álvaro Uribe Vélez, y su llamado a indagatoria por parte de la Corte Suprema sobre el caso de la presunta manipulación de testigos.

En esa ocasión, el pasado mes de julio, Iván Duque leyó junto con Marta Lucía Ramírez un comunicado en el que decía que respetaban las instituciones y la Constitución y que sabía que la inocencia y honorabilidad de Uribe prevalecerá. Minutos después, Paloma Valencia, leyendo otro comunicado a nombre de su partido, afirmó que todo se trata de un montaje de sus enemigos políticos y que tenían serias pruebas que iban a revelar.

Macías dice que Colombia está en “uno de los momentos más difíciles de su historia, por la profunda crisis social, económica e institucional que padece”, y sus seguidores creen que es la realidad del país.

Entre tanto, cabe la duda expuesta previamente en un análisis de Pulzo tras el discurso de Macías: Si no es así, si no fue la manifestación de dos tendencias claramente divergentes, el país asistió a una estrategia similar a la del policía malo y el policía bueno ante un detenido: el primero lo ablanda para que le suelte información al segundo.

Una estrategia que parece ya un patrón en el accionar del Centro Democrático. “Como dijo la señora vicepresidenta: una cosa es el Gobierno y otra cosa es el Centro Democrático”, dijo Paloma Valencia en una reunión privada del uribismo tras la posesión.

Otro análisis de la revista Semana muestra que el propio Duque quedó casi relegado en su propia posesión: “En el balance de la posesión de Duque, el discurso de Macías, la publicidad del Centro Democrático y los trinos de Uribe se terminaron llevando todos los comentarios”.

FUENTE: PULZO

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