Exportar, el sueño de los pequeños piscicultores

La caída de los precios del pescado y los altos costos del concentrado tienen en “jaque” a los pequeños piscicultores. El camino es exportar, pero qué están haciendo para lograrlo. Diego Camacho, un parcelero de El Juncal parece haber encontrado la fórmula.

Luego de 20 años de estar insistiendo en la construcción de una piscícola que sea reconocida y que le sirva como sustento de su familia, Diego Camacho, un pequeño piscicultor de la vereda San Miguel, en el corregimiento de El Juncal, municipio de Palermo, al parecer encontró la fórmula para poder llegar a los mercados internacionales donde varios productores huilenses que tienen grandes empresas están vendiendo la mojarra a muy buen precio.

Camacho junto a su esposa e hijos, trabajan incansablemente en su parcela para poder dar cumplimiento a los compromisos económicos que esta requiere, la producción de mojarra, tilapia, cachama y bocachico es muy buena, pero el precio está muy bajo y los costos del concentrado siguen subiendo, lo que no permite que la situación sea favorable para el productor.

Ante esta situación que vive Diego Camacho, que es la misma que padecen los pequeños piscicultores del Huila, 155 productores decidieron acatar las recomendaciones y oportunidad que están dando los Ministerios de Agricultura y de Comercio, para empezar la tarea de certificarse y poder llegar con su producto a los mercados de Estados Unidos, Canadá y Europa.

“Al principio, cuando empezamos la cría de peces, eso era como vender oro, le pagaban a uno la arroba hasta 120 mil pesos, quedaba buena plata, pero eso hace como 20 años, ahora se ve uno en aprietos para sacar la inversión. Hay mucha producción y eso ha hecho que caigan los precios”, le dijo a LA NACIÓN Diego Camacho.

Camacho al igual que todos los parceleros de El Juncal, inició con el cultivo del arroz, que a pesar de haberle servido para sacar adelante su familia también le hizo tomar tragos muy amargos, por ello desde hace 20 años cuando empezó la bonanza de la piscicultura, los lotes que tenía para sembrar arroz los  convirtió en lagos.

“No fue fácil, con el pescado también tuve momentos de decepción, los precios bajaron mucho y no sacaba ni lo que se invertía, hasta pensé en tapar los lagos y volver a cultivar arroz, no los tapé porque la tierra había que traerla de otro lado y me valía mucho, como no tenía plata pues no pude”, comenta Camacho.

Pero los problemas de los precios bajos no son la única dificultad que tienen que enfrentar los pequeños piscicultores, los permisos de la CAM para el uso y disposición final de aguas es otro de los “dolores de cabeza” que los frenan cuando piensan en los procesos de legalización para poder acceder a los programas de beneficio que tiene el Gobierno para pequeños productores.

“Los permisos de la CAM son muy demorados y muy costosos, uno no tiene tanta plata para pagar estudios y visitas. Yo llevo más de un años tratando de sacar toda la documentación, y la necesito urgente para el proceso de certificación y poder exportar, es uno de los requisitos.

LUZ DE ESPERANZA

Cuando más abandonados se sentían los pequeños piscicultores, vieron la luz al final del túnel. El Ministerio de Agricultura, con la ayuda de la Gobernación del Huila incluyó a 155 pequeños productores huilenses en el programa el Agro Exporta, que les ayuda con una inversión de $1.350 millones para que se puedan certificar y que sus productos lleguen a otros mercados.

Diego Camacho, piscicultor de El Juncal que aspira empezar a exportar pescado a mercados internacionales.

El programa también incluye asesoría por parte de entidades como la  Autoridad Nacional De Acuicultura Y Pesca, Aunap, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

“En ese proceso tenemos fijada la esperanza de lograr un precio justo por nuestro producto. Ya estamos trabajando en el proceso de certificación y vamos muy bien. Debido a que hicimos bien la tarea fue que me escogieron entre todos los pequeños productores que hay en el país para visitar mis lagos, somos ejemplo a nivel nacional y por eso están aquí la ministra de Comercio, el de Agricultura y todas las altas personalidades que nos están ayudando en este proyecto”, expresa con orgullo Diego Camacho, mientras muestra sus lagos.

El viernes anterior la llegada a la vereda San Miguel, en El Juncal, de los altos funcionarios del Gobierno Nacional y Departamental, con los ministros y el gobernador encabezando la comitiva, fue todo un acontecimiento para los campesinos. Los vecinos curioseaban la llegada de la caravana y se preguntaban “si era un política en campaña” o de verdad la gente del ministerio que días antes había estado en San Miguel anunciado la llegada de los personajes, porque querían conocer de donde es que van a empezar a salir nuevos cargamentos de filetes de pescado para Estados Unidos, Canadá y Europa.

“El proyecto es muy bonito, en lo que tiene que ver con calidad y certificación ya lo llevo en un cincuenta por ciento. Espero que con esta visita de los ministros y el gobernador salgamos bien favorecidos y el proceso se dé, porque estamos trabajando con mucha dificultad”, concluyó Camacho.

FUENTE: LA NACION